Sifilis y su huella en el tejido oral

Como resultado de las investigaciones sobre contagios y del tratamiento temprano en Inglaterra y Gales en la década de 1980, se diagnosticaron menos de 150 casos por año de sífilis primaria o secundaria. A pesar de ello, desde la mitad de la década de 1990 la prevalencia ha aumentado sin cesar. Esta tendencia es mundial; así, por ejemplo, la enfermedad se ha diseminado por el Este de Europa.

Las lesiones orales en cada estadio de la sífilis son clínicamente muy diferentes una de otra. Últimamente, se ha informado de lesiones orales en el Reino Unido, pero algunas de ellas pueden pasar sin que se diagnostiquen.

Sífilis primaria

El chancro oral aparece a las 3-4 semanas tras la infección  y se pueden aparecer en el labio, la punta de la lengua o, raramente, en otras localizaciones. Al principio se observa un nódulo firme de un centímetro de tamaño. La superficie se abre a los pocos días y deja una úlcera redondeada con bordes elevados indurados. Este hecho lo hace similar a un carcinoma, particularmente en el labio. A pesar de ello, el aspecto varía. El chancro es clásicamente doloroso, pero los nódulos linfáticos se palpan aumentados de tamaño y enrojecidos. La biopsia sólo mostrará una inflamación no específica, aunque en ocasiones se encuentra una infiltración perivascular evidente.

Las pruebas serológicas son negativas en un principio. El diagnóstico se basa en el hallazgo de Treponema pallidum por iluminación de campo oscuro de un exudado del chancro, pero se debe diferenciar de otras espiroquetas orales. El reconocimiento clínico de los chancros orales es más efectivo en este estadio. Tras 8 o 9 semanas, el chancro, cura, habitualmente sin cicatriz.

Chancro primario. El labio inferior es un lugar característico para un chancro extra genital, pero  son muy infrecuentes.

Sífilis secundaria

El estadio secundario aparece entre 1 y 4 meses tras la infección. La presentación característica produce fiebre leve, con malestar general, dolor de cabeza, linfadenopatía faríngea y general, pronto seguido por una erupción y estomatitis.

La erupción es variable, pero suele consistir en máculas rosadas (cobrizas) distribuidas simétricamente y que comienzan en el tronco. Puede durar unas pocas horas o semanas, y su presencia o su historia es una ayuda útil para el diagnóstico. Las lesiones orales raramente aparecen sin la erupción, y principalmente afectan a las anginas, bordes laterales de la lengua y labios. Suelen ser úlceras blandas, cubiertas de una membrana grisácea, puede tener los bordes irregulares (como la huella de una serpiente) o coalescer para formar áreas redondeadas bien definidas (parches mucosos).

El exudado de las úlceras contiene muchas espiroquetas y la saliva es muy infectiva. Las pruebas serológicas son positivas y diagnósticas en este estadio, pero la biopsia no suele aportar más información.

Sífilis terciaria

La sífilis del último estadio en muchos pacientes en torno a los 3 años posteriores a la infección o incluso más tarde.

El comienzo es insidioso, y duramente el período de latencia el paciente puede estar aparentemente bien. La lesión característica es él goma.

Clínicamente, un goma, que puede presentarse en el paladar, la lengua o las amígdalas, puede variar de unos pocos a bastantes centímetros de diámetro. Comienza como un aumento de volumen, en ocasiones con un centro amarillento que se necrosa dejando una úlcera profunda indolente asintomática. La úlcera es de forma redondeada, con bordes blandos en secabocado. El suelo está deprimido y pálido (cuero lavado). Puede curar con una cicatriz evidente, que puede distorsionar el paladar blando o la lengua, o perforar el paladar duro o destruir la úvula.

Microscópicamente, puede no encontrarse nada más que un aumento de células plasmáticas en el infiltrado inflamatorio (un hallazgo frecuente en las lesiones orales), pero asociado con una periarteritis o endarteritis. La formación de granulomas es inflamatorio crónico difuso en los músculos ñinguales o una necrosis coagulativa que simula una caseificación. El diagnóstico, al fin y al cabo, depende de las pruebas serológicas. Se puede desarrollar una leucoplasia lingual durante este último estadio, y se pueden encontrar otros efectos de la sífilis, como aortitis, parálisis o demencia.

Tratamiento

Es esencial la confirmación serológica de la infección. Las pruebas son tanto específicas (como el FTA-ABS) como no específicas (como el VDRL). El VDRL es positivo a partir de las 4 o 6 semanas tras la infección, y es negativo sólo tras un tratamiento efectivo, pero pueden encontrarse falsos positivos debido a otras causas. El FTA-ABS actúa como un control contra los resultados falsos positivos o negativos, pero permanece positivo tras un tratamiento efectivo durante toda la vida del individuo.

Los títulos de reagina plasmática rápida (RPR) también pueden estar elevados en la sífilis activa, pero también es una prueba no específica (antígeno lipoidal). Las pruebas específicas incluyen el ensayo de heamatoglutinación de treponema pallidum (THPA), la prueba fluorescente de absorción de anticuerpos de treponema (prueba FTA-abs) y el ensayo inmunoabsorbente ligado a enzima para treponema (ELISA). Las pruebas específicas se emplean combinadas para distinguir la sífilis activa de los falsos positivos.

Los antibióticos, especialmente la amoxicilina, son el pilar principal del tratamiento, pero las tetraciclinas y la eritromicina también son efectivas. El tratamiento debe controlarlo un especialista, y se debería continuar hasta que las pruebas serológicas no específicas tengan un resultado negativo (VDRL) de forma continuada.

Sífilis terciaria; gomas en el paladar. La necrosis en el centro del paladar ha provocado una perforación en el hueso y ha formado dos agujeros con forma de punch.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/10 (2 votes cast)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votes)
Sifilis y su huella en el tejido oral, 5.0 out of 10 based on 2 ratings

Leave a Comment

Directory powered by Business Directory Plugin